Los planes de pensiones: una estrategia clara para la tranquilidad en la jubilación

El sistema de pensiones del Estado español se tambalea. En los últimos años no faltan noticias sobre cómo el gobierno tiene que usar la hucha de las pensiones y no dejan de existir análisis macroeconómicos que ponen en duda la viabilidad de este modelo.

El temor de que las pagas de jubilación se reduzcan o se eliminen; son cada vez más las personas que buscan incrementar su patrimonio y ahorro con distintas estrategias durante la vida activa. De todas, los Planes de pensiones son la mejor opción para generar un futuro financieramente viable.

Los planes de pensiones: la mejor forma de ahorro para el futuro

Un plan de pensión es un producto financiero con unas características muy particulares, frente a otras opciones como los fondos, los plazos fijos o el simple ahorro en cuentas corrientes o remuneradas.

La principal diferencia se establece en la idiosincrasia de este plan de ahorro. El plan de pensiones es un proceso de acumulación que el usuario establece durante toda su vida activa.

El cliente va sumando cantidades mes a mes a esta cuenta, de donde el dinero no se puede retirar y que el banco utiliza, dentro de unos márgenes de seguridad, para invertir. De este modo, el ahorro va creciendo con los rendimientos de esas inversiones en productos de renta fija y renta variable.

Dicho de otro modo, el plan de pensiones es como ir metiendo cada vez más dinero debajo del colchón, con la ventaja de que cada euro que se guarda para el futuro florece y da un porcentaje de beneficios.

Llegada la edad de jubilación o cuando se cumplan ciertas condiciones de enfermedad, largo paro laboral, etc., el cliente puede optar por recuperar el dinero de una o fijar una especie de extra de su pensión pública.

Otros beneficios asociados a los planes de pensiones

Más allá de la acumulación de patrimonio, los planes de pensiones conllevan para sus clientes unas ventajas que se pueden aprovechar en el momento en el que se está aportando dinero a este producto financiero:

  • Reducciones fiscales: la normativa española establece que los propietarios de planes de pensiones pueden deducirse hasta 1500 euros en el IRPF cada año, lo que tiene un impacto muy positivo en la declaración de la renta.
  • Retrasar el pago de impuestos: al igual que es posible deducir los aportes realizados, las ganancias que se producen por las inversiones realizadas por el banco dentro del fondo de pensiones no están afectadas por el pago de impuestos hasta que este dinero no se rescata en el futuro.

¿Cuánto crecerá tu dinero en un plan de pensiones?

Es imposible establecer una cifra de crecimiento del ahorro guardado en el plan de pensiones. Hay que entender que esto depende, principalmente, de cómo evolucionen los mercados.

Sin embargo, históricamente se puede estimar que cualquier cliente puede encontrarse con una rentabilidad media anual de entre el 3 y el 4 %.

Por supuesto, esto dependerá del tipo de plan. No es lo mismo disponer de un fondo de pensiones a renta fija, sin apenas riesgos, donde el rendimiento medio se sitúa en el 2,5 % en los casos más elevados, que de renta variable total en acciones, donde se pueden obtener hasta un crecimiento de doble dígito, con la contraparte de que hay que soportar una mayor volatilidad.

¿Cómo se traduce esto a un caso real?

Planteemos el ejemplo de una persona que durante los últimos 30 años de su vida laboral guarda, en su plan de pensiones, un total de 1500 euros al año, para aprovechar en su totalidad la deducción fiscal en el IRPF.

Al finalizar el periodo de tres décadas, el aporte realizado por esta persona es de 45 000 euros. Pero este no es el dinero que estará acumulado en su cuenta, sino que el total ascenderá a 87 330 euros con una rentabilidad media de un 4 % anual.

Dicho de otra manera, su ahorro habrá conseguido ahorrar otros 42 330 euros, casi la misma cantidad que se ha ingresado, lo cual es bastante destacable, pues permite vencer la inflación de ese dinero y ganar un margen extra para hacer frente a los gastos que se producen en los años en los que no se tiene actividad laboral.

A mayores, el ahorro fiscal en el tramo medio del IRPF habrá sido, durante ese lapso de tiempo, de 450 euros por año. Esto quiere decir que en los 30 años de aportes la persona que ha ido aportando a su fondo de pensiones logra un ahorro adicional de 13 500 euros.

Este ahorro se puede aumentar con ciertas estrategias, como el Traspaso de planes. Consiste en llevarse el plan de pensiones de una entidad a otra para beneficiarse de ciertas promociones y ventajas puntuales.

Por ejemplo, en la actualidad es posible trasladar el plan de pensiones con bonificaciones de hasta el 4 % bruto para cantidades que superan los 25000 euros. Este tipo de recursos no hacen más que acelerar la bola de nieve de la rentabilidad, generando cantidades todavía mayores al fin del proceso.

Perfiles para tener un plan de pensión

Cualquier persona que tenga unos ingresos recurrentes derivados del trabajo debería plantearse tener un plan de pensiones para complementar la jubilación ofrecida por el Estado.

Esta es una forma muy cómoda de ir generando un patrimonio que será útil en el futuro, cuando se requieren gastos adicionales para adaptar la vivienda, contar con asistencia sanitaria en casa o con profesionales que puedan encargarse de cuidar la casa y a las propias personas en el momento en el que no pueden valerse de manera totalmente independiente.

Con aportaciones mínimas, se puede ir generando una hucha que va creciendo y haciendo que el horizonte se vea mucho más claro, cómodo y seguro, especialmente en un contexto económico que no para de tensionarse.